Hay un hermoso detalle en el evangelio de hoy que dice así: “Todo esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán” y esto no es un detalle menor ya que en ese lugar el bendito fruto de María, Jesús, fue él mismo el fruto. Betania significa “Casa de Frutos “. y así este lugar hace realidad lo que su nombre significa. Betania fue así la ciudad testigo de los paso del Maestro, enseñando, sanando y hasta resucitando a los muertos.
“Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan” y por que no podríamos cambiar ese nombre y poner el nuestro como por ejemplo “Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Cecilia, Miguel, Gabriela, etc…” y asumir la misma misión de la cual recibió Juan, ser testigos de la luz. Pero Ojo!!! No nos creamos que somos la luz, porque nacimos para se simples portadores de la verdadera luz que es Jesús. Y así ser también fruto de Jesús que en la vida del prójimo haciendo ee esta una hermosa Betania, en una verdadera “Casa de Frutos”. Que así sea.

Daniel Rivas