Como en el Evangelio de hoy donde el espíritu impuro se atreve a gritar y desafiar a Jesús, muchas veces hay voces dentro nuestro que gritan: excesos, vicios, soberbia, odio, orgullo.
Y el encuentro con Cristo, hace que eso salga a la luz, esas oscuridades nuestras, cuando las descubrimos y queremos cambiarles “van al choque” con Cristo! Entonces pareciere que se nos viene la estantería abajo, que todo aquello que creíamos que era una vida hermosa no lo era, porque con Cristo hay vida nueva y vida en abundancia, entonces el hábil y seductor tentador, se pone loco y grita, y sabemos que generalmente, como en cualquier discusión el que grita no tiene razón! Pero Cristo tiene no solo sabiduría y la autoridad, sino el AMOR Y LA PALABRA, para callar esas voces que gritan! Hoy Cristo nos invita a cambiar, a callar esas voces, Gracias Jesús por tu dulce invitación.