Después del Milagro de la curación de suegra de Pedro, ella se puso a servirlos. Esto encierra o en realidad abre dos cosas: el recobrar la salud, lo que le permite volver al ruedo y el agradecimiento. Pocas veces se le vuelve a agradecer a Dios, pareciera que como el es Todopoderoso tiene la obligación de cumplir con nuestros pedidos, como dice la canción popular de Sui Generis “Dios es empleado en un mostrador, da para recibir”. Y nada mas hermoso que lo que hizo esta mujer SERVIRLOS! Ponerse al servicio es un regalo de Dios, que terminamos con el corazón desbordante alegría cuando servimos, cuando damos todo por el otro, sobre todo el tiempo…Y como callar eso no? La mayoría de la gente que no practica la Fe, recurre a la misma en situaciones complicadas de salud, propias y ajenas, es como “el manotazo de ahogado” y es cierto, sin salud no podemos hacer nada! Confiar en la ciencia, y confiar en Dios! No van separadas, van de la mano! Que Jesús, como el médico del alma, capaz de sanarnos, nos de salud para poder servirlo en los hermanos…
Amén