Este Evangelio nos frente a la DESESPERACION de una mujer que tiene enferma a su hija. Ese grito del alma, cuando nos da la sensación de que no podemos más! Cuando el alma apreta, y el mundo se nos viene encima, en ese momento el UNICO que lo puede todo es Dios! Recuerdo el día que grite SOCORREME SEÑOR! Hace más de 10 años, cuando la vida pesaba y el miedo se apoderaba de mi! Un día frente el Sagrario de Ntra Señora de la Piedad, vi a María la Dolorosa, con ese corazón traspasado, y debajo su Hijo VIVO Y REAL en la Eucaristía! Y le dije mi Socórreme! Mi no puedo más! Y sentí en ese momento, una como risita, una voz que me hablaba a ese corazón y esa cabeza quemada, que me decía ”Te estaba esperando”! Y dije, una frase que bueno, hizo hoy este aquí, “No puedo más, te entrego mi vida”…Y como aquella mujer del Evangelio, hace más de dos mil años, Jesús me respondió ”Que grande es tu Fr, que se cumpla tu deseo…”